Juana Bouso: Aventureros del Esfuerzo (XIII): Federico García Lorca

domingo, 13 de noviembre de 2016

Aventureros del Esfuerzo (XIII): Federico García Lorca


En esta entrada os traigo dos retratos de Federico García Lorca: uno, de joven; otro, de adulto, en blanco sobre negro, luna sobre noche oscura. Fue Federico un esforzado aventurero en la búsqueda de la auténtica poesía, de la poesía llevada hasta sus últimas consecuencias, la poesía que provoca el hondo estremecimiento de la tragedia vital, que él sintió como pocos y expresó quizá como nadie.



Retrato de Federico García Lorca



Alcanzó éxito y popularidad con obras de metáforas e imágenes luminosas, como éstas, tomadas del Romancero Gitano:
.........
¡Oh ciudad de los gitanos!
En las esquinas, banderas.
La luna y la calabaza
con las guindas en conserva.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Ciudad de dolor y almizcle,
con las torres de canela.

Cuando llegaba la noche,
noche que noche nochera,
los gitanos en sus fraguas
forjaban soles y flechas.
.........

Pero lejos de recrearse en estos laureles adoptó un lenguaje mucho más sobrio y unas metáforas extremadamente difíciles, manteniendo, e incluso aumentando, la musicalidad y la hondura de sus obras anteriores. Vedlo en este fragmento de Poeta en Nueva York:

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada
.........

Para Federico García Lorca, la plenitud de la comunicación poética se alcanza en el teatro: "El teatro es poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y al hacerse llora y grita, habla y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vean los huesos, la sangre". Teatro que siempre quiso llevar a todos, a un público que se sentaría "con camisa de esparto frente a Hamlet, frente a las obras de Esquilo, frente a todo lo grande". Algo que por fin pudo llevar a cabo entre 1932 y 1936, con el grupo escénico universitario "La Barraca", del que fue fundador.

No le interesa el teatro como mero pasatiempo, ajeno a los grandes temas humanos: "Hay que volver a la tragedia. Nos obliga a ello la tradición de nuestro teatro dramático. Tiempo habrá de hacer comedias, farsas. Mientras tanto yo quiero dar al teatro tragedia". Tragedias son, en efecto, la mayor parte de sus producciones teatrales, tragedias de fondo clásico, con el Destino como conductor de los acontecimientos, tanto las menos inconvencionales como las que él mismo calificaba de "irrepresentables", el "teatro bajo la arena"; para Lorca, el verdadero teatro, que pretende confrontar al espectador consigo mismo, que propone un espejo que refleja el lado oscuro de los seres humanos.

En su tarea alcanzó cumbres literarias desde las que, sin duda, divisaba otras aún más altas, que anhelaba alcanzar; poco antes de su muerte, declaraba: "Me considero todavía un auténtico novel. Estoy aprendiendo a manejarme en mi oficio… Hay que ascender peldaños… Lo contrario es pedir a mi naturaleza y a mi desarrollo espiritual y mental lo que ningún autor da hasta mucho más tarde… Mi obra apenas está comenzada."

No dejemos que su esfuerzo sea en vano: ¡Federico vive!. Exhumemos sus obras de las estanterías de las bibliotecas, escuchemos la cadencia de sus versos, representemos sus obras, en los escenarios, en veladas de teatro leído, en las plazas como a él le habría gustado. Sembremos a Lorca y cosecharemos Poesía. Este mundo la necesita.


La canción "Take this Waltz", traducción libre del poema de Lorca "Pequeño Vals Vienés", compuesta e interpretada por el recientemente fallecido Leonard Cohen, me ha parecido una pieza musical adecuada para la evocación del Poeta... para la evocación de ambos.






Pilgrims in human endeavour (XIII): Federico García Lorca

This month I am posting two portraits of Federico García Lorca, the brave pilgrim in search of the genuine Poetry, a poetry he led to its ultimate consequences: poetry appealing to the deep shiver of the vital tragedy, a shiver he felt as few people and -possibly- he expressed as nobody else did. One of the portraits, in white on a black background -moonlight on the dark night- represents him in his years of adult; the other corresponds to his youth.



Portrait of the young Federico García Lorca



He achieved success and fame with works full of clean metaphors and luminous images as, for instance, these ones coming from his Gypsy Ballads:
.........
Oh, the city of the gipsies!
At the corners, flags.
The Moon, and the pumpkin
containing the cherries.
Oh, the city of the gipsies!
Who could see you and not to remember you?
Oh, the city of pain and musk,
with towers made out of cinamon.

When the night was coming over,
the night, the nocturne night,
the gipsies, in their forges,
were forging sun stars and arrows.
.........

However, he refused tying himself to this way of writting, rejecting what could have been regarded as an easy success. Thus, he adopted a much more sober language with extremely difficult metaphors, maintaining, and even increasing, the musicality and the depth of his previous works. See this sample, from Poet in New York:

The dawn of New York exhibits
four silty, muddy columns
and a hurricane of black pigeons
splashing on the rotten waters.

The dawn of New York wails
over the large, inmense stairs
seeking among their rough edges
nard blossoms made out of a drawn anguish
.........

Federico García Lorca considered the theatre as the prime of poetic communication: "Theatre is poetry that gets out of the book and becomes human. In doing so, poetry cries and shouts, speaks and despairs. The theatre needs that all the characters appearing on the scene dress a suit of poetry and, at the same time, they have to exhibit their bones and their blood". He always wanted to take the theatre to everybody, to a sort of public that would sit "with esparto shirts in front of Hamlet, in front of Esquilo, in front of all the great works". At last, he could accomplish this willing between the years 1932 and 1936, with a universitary scenic group ("La Barraca") he was a founder of.

He was not interested in the theatre as a mere entertainment leaving aside the great human questions: " We have to go back to tragedy. The tradition of our dramatic theatre compels us so. A time will come for performing comedies, farces. Meanwhile, I want to put tragedy into the theatre". In fact, most of his plays are tragedies, classic tragedies where the Fate leads the events. This holds for both, the less unconventional among his plays and those he himself judged as impossible to perform: the so-called "theatre under the sand", considered by him as the authentic theatre proposing a mirror where the dark side of the human beings is reflected and each spectator is faced to himself.

Federico García Lorca reached literary summits from which he doubtless could see other summits even higher, that he regarded as his next goals. Not much time before his death he stated: "I consider myself a novel writer yet. I am learning to manage my job... There is to climb step by step... otherwise I would demand, from my nature and from my mental and spiritual development, things that no author achieves so early... My job is just started"

Let's not to spoil his effort: Federico is alive! Let's exhume his works from the shelves of the libraries, Let's listen to the rhythm of his verses, let's perform his plays, on the scenarios, in sessions of read theatre, in the streets and the in the open squares as he would have liked. Let's sow Lorca, and we will harvest poetry. This world has a need of it.


The song "Take this waltz", whose lyrics is a free translation of Lorca's poem "Pequeño vals vienés", composed and performed by Leonard Cohen, so recently passed away, is a proper piece to evoking the Poet... to evoking they both.

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